Qué ver en Dinant

que ver en Dinant

Dinant es Historia. Dinant es Naturaleza. Mucho más que el agradable paseo que podáis dar por la ciudad está el impecable y relajante ambiente que la rodea. Las caudalosas e impulsivas aguas del Mosa y las abruptas y recortadas cimas de las Ardenas a su espalda le hacen de marco incomparable para unas vacaciones que, sin duda, os harán olvidaros del estrés diario.

El paso de los años han forjado a una ciudad aguerrida, refugiada en su apartado rincón de Valonia y defendida por los abigarrados muros de su Ciudadela.

Visitas en Dinant

Es la Ciudadela una fortaleza impresionante cuyo origen está en un antiguo castillo encargado, muchos siglos atrás, de proteger a la ciudad de las invasiones francesas y germanas. Así nació Dinant: al abrigo del río, con el puente central que facilitaba las comunicaciones y el castillo medieval encargado de protegerla. Eran otros siglos; eran otros tiempos, y sin embargo, la ciudad ha tenido que vivir continuos episodios de violencia y guerras que le han dado su figura actual, como la atroz matanza a mano de los soldados de Carlos el temerario en el año 1466, como la invasión del rey francés Luis XIV a fines del siglo XVII, o como los trágicos sucesos acaecidos durante la Primera Guerra Mundial, cuando ya el castillo, desaparecido mucho antes, en el año 1821, era la fortaleza militar que es hoy día.

Es por eso que en su interior podremos visitar el magnífico museo de guerra en la que reviviremos todos y cada uno de estos hechos, y donde veremos una buena muestra de las armas y trajes de las diferentes épocas. A destacar también la impresionante y claustrofóbica galería de subterráneos y trincheras que se conservan de la primera Gran Guerra del siglo XX.

Por cierto: podéis ir a la Ciudadela bien a pie subiendo los más de 400 escalones que tiene o bien en teleférico.

Más información: la Ciudadela de Dinant

Interior de la Ciudadela

Interior de la Ciudadela

La catedral o Colegiata de Notre Dame forma, a los pies de la Ciudadela, la imagen más conocida de Dinant. Os aconsejo que en primer lugar rodeéis la iglesia para que veáis su cercanía con los acantilados traseros. Tan cerca están que ya en alguna ocasión han tenido serios problemas con los desprendimientos de rocas.

Aunque el pórtico es de estilo románico, la iglesia tiene claros elementos góticos, como su planta dividida en tres naves o sus magníficas vidrieras. Sin embargo, su rasgo más característico es, sin duda, su cúpula en forma de bulbo construida como rasgo distintivo en el año 1556, como muestra de la fortaleza económica de la ciudad en aquella época.

Más información: la Colegiata de Notre Dame

Ciudadela de Dinant

Cúpula bulbosa de la Colegiata, con la Ciudadela detrás

La casa de Adolphe Sax se encuentra a pocos metros de la Colegiata, en la rue Sax. Es su casa natal y hoy está dedicada a museo recordatorio del genial inventor del saxofón, entre otros muchos instrumentos musicales.

Para visitarla: la casa de Adolph Sax

Ver alguna de las fábricas de galletas de Dinant, la famosa “couque de Dinant” es otra visita interesante y típica de esta ciudad. Allí os explicarán todo el proceso que lleva su elaboración manual, galleta a galleta, desde que se hace la masa, exclusivamente con harina y miel, hasta que se amolda en unos recipientes específicos con diferentes dibujos y formas, hasta su horneado especial a 300º que carameliza la miel. Os recomiendo la visita a la fábrica de V. Collard, una Casa que data del año 1774 y que es muy conocida en la ciudad.

Para saber más: visita a una fábrica de Couques

Couques de Dinant

Couques de Dinant

Curiosa es la visita a la Maison de la Pataphonie, especialmente si váis con niños, pues allí os/les enseñarán a hacer diferentes composiciones musicales con instrumentos sacados de la vida diaria.

Para saber más: visita a la Maison de la Pataphonie

Os hablaba de Historia y de Naturaleza…

Si es naturaleza lo que buscáis y además os gustan las emociones fuertes, no podéis dejar de hacer el descenso del Mosa en kayak, de practicar rappel y escalada en sus cimas, o por el contrario, ya de forma más relajada, hacer senderismo por la región.

La Naturaleza ha provisto a Dinant y sus alrededores de un intrincado laberinto de galerías internas que pueden visitarse. En las cercanías, las más conocidas de todas son las de la Gruta de la Merveilleuse, descubiertas en el año 1904 y consideradas como una de las más bellas de toda Bélgica.

Infórmate en: Gruta de la Merveilleuse

En materia de excursiones os recomiendo la visita a la Abadía de Maredsous. Sí, más de uno la reconoceréis por su riquísima cerveza, pero mucho más que eso, la Abadía nos ofrece un melancólico vergel de árboles y plantas autóctonas, de senderos y extensos prados verdes por donde caminar y unirnos con la Naturaleza. Además, hoy día, la propia Abadía permite alojarse en su residencia y participar en cierta medida de la vida abacial comiendo en el Refectorium con los mismos monjes benedictinos o participando de sus rezos. Una recomendación: aparte de su cerveza, nada mejor que probar su exquisito queso.

Más información: visita a la Abadía de Maredsous

 Abadía de Maredsous

Abadía de Maredsous

Al igual que la visita anterior, en las cercanías podéis visitar también la Abadía de Leffe, también famosa por su cerveza, o las de Ciney, Orval y Rochefort. Éstas últimas tienen la peculiar característica de que son tres de las siete únicas abadías del mundo que aún continúan haciendo la cerveza entre los muros de sus recintos por los propios monjes y siguiendo fórmulas tradicionales. Son las conocidas cervezas trapenses, probablemente las más apreciadas, por su sabor, del mundo. Maredsous y Leffe, por ejemplo, si bien son famosas por su cerveza de abadía, tienen concedida la licencia de su fabricación a cervecerías y, por tanto, la cerveza se fabrica fuera de sus muros, aunque eso sí, de acuerdo a la tradición cervecera.

Para conocerlas mejor:

Celles, Bouvignes, Sosoyes y Maredret son los pueblos más atractivos de los alrededores de Dinant. Son muy pequeños y los veréis en apenas una hora cada uno, pero destacan por su Historia y por sus iglesias. En Bouvignes, además, hay un interesantísimo museo medieval, la Maison du Patrimoine Mediéval Mosan, en el que se ha recogido parte del patrimonio histórico de todas las localidades que nacieron y se desarrollaron a la ribera del Mosa.

Más información: el museo del Patrimonio en Bouvignes

Castillo de Freyr

El castillo de Freyr

Por último, un apartado para los castillos de la región. Valonia destaca por sus castillos, y sobre todo, las ciudades cercanas al río Mosa. Como comentaba más arriba, éstas crecieron junto a un puente y su correspondiente castillo protector, y por eso, sus cimas cuentan con diferentes instalaciones. La Ciudadela de Dinant quizás sea la más interesante, pero no la única. No debéis dejar de visitar el castillo de Vêves, en Celles, que data del siglo VIII y es característico por sus cinco magníficas torres; el castillo de Bouvignes que domina esta pequeña localidad a apenas dos kilómetros de Dinant, pero sobre todo, os aconsejo la visita al castillo de Freyr, gran mansión señorial alzada junto al Mosa, y residencia en tiempos de Luis XIV, entre otros.

Para saber más: información sobre el castillo de Freyr

Para acabar el día, nada mejor que volver a Dinant y parar en la Plaza de la Reina Astrid, la principal de la ciudad, allí donde confluyen el puente y la rue Sax, y en cuyas terrazas de sus muchos barecitos podremos degustar una rica cerveza con el Mosa de fondo y las vistas a la Ciudadela o la Colegiata.

Información práctica para viajar a Dinant

Imágenes de Dinant

Os dejo unas cuantas fotografías de esta ciudad valona para que comencéis a saborearla…

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